Seguro que muchos ya ni las conocen, pero otros sí hemos tenido el honor de disfrutar de tardes y noches pegados a nuestro juego favorito de esos en los que los gráficos eran cutres píxeles de colorines. Y es que quedaron muy atrás los juegos de Atari, el MSX, el Amstrad, la Gameboy… Con cada uno de ellos la electrónica fue evolucionando y nosotros, pues también.
Ahora tenemos consolas de videojuegos de todos los tipos y colores, nunca mejor dicho porque algunas hasta tienen carcasas intercambiables… Hay consolas para uno, para compartir, para jugar en red, para jugar en familia, con mejores y peores gráficos… Vamos, ¡que hay de todo! Si os perdéis un poco por este mundillo, tranquilos que os damos unas ideas sobre qué usos van mejor para cada una de ellas y las características más importantes y ya vosotros decidís la que case más con vuestros intereses. ¿Listos? ¡Allá vamos!
Retrocedamos a nuestra más tierna infancia. Si eres chico, probablemente no entenderás nada de lo que vamos a contar hoy, o si tienes hermanas pequeñas quizá sufriste en tus carnes sus desvaríos, pero si fuiste chica sabrás perfectamente de lo que hablamos. ¿Te llamaban la atención los perfumes, los vestidos, las joyas y, sobre todo, el maquillaje de mamá? Esto es algo que no ha cambiado con el paso de los tiempos, ¿verdad? Si tienes hijas sabrás que durante más tiempo o menos todas tienen esa fase en la que… ¡Salve quien pueda nuestro maquillaje de sus cándidas “zarpas”!
Hoy no hablaremos exactamente de maquillaje sino, más bien, como el título del post indica, del sitio ideal en el que ponerse guapa: el tocador. Pero más que mostraros tocadores que probablemente no nos caben en la habitación y que nos pondrían los dientes largos, hoy vamos a echaros un cable con vuestras niñas. Vamos a prepararles un rincón en su habitación que hará que ni siquiera se les ocurra mirar el vuestro. Buena idea, ¿eh? Pues, pasen y vean ;)