Seguro que alguna vez se te ha pasado por la cabeza pensar en que te encantaría tener una mansión donde poder poner los muebles que quieras en cada estancia. Después la idea la desechamos rápidamente porque pensamos en que se va de presupuesto, que es una lata para limpiarla… Total, que pasamos más tiempo buscando la excusa perfecta para no tener una mansión que con la idea de tener una porque, en realidad, ¿para qué la necesitamos? (Excusa número 1, jeje).
¿Estas palabras os son familiares? No tembléis, que esto es un simulacro, jejeje.
Los niños en la actualidad son niños de la era digital y nacen sabiendo manejar cualquier chisme en el que a nosotros pueda costarnos la vida aprender siquiera a hacer lo básico. Hasta aquí todo perfecto. El problema surge cuando, ante la desesperación por los célebres “Me aburro” se nos ocurre la feliz idea, maldita la hora, de dejarles un jueguecito en el móvil o en la tablet. Amigos, a partir de ese momento estamos total y absolutamente perdidos.
Nuestra salvación pasa por dejar a los peques que tengan su propio chisme, pero ¡eh! ¿Cómo voy a comprarle yo o a pedirles a los Reyes que le traigan una tablet que es casi mejor que la mía? ¿Estamos locos o qué? Para vuestra tranquilidad, existen alternativas más asequibles para niños con miles de juegos o aplicaciones educativas que, al final, es lo interesante porque es para eso para lo que la usarán ¿verdad? Venid con nosotros, que os vamos a hacer de cicerones en el mundo de la tablet infantil.
Aunque lo parezca, eso de que una cosa monstruosa pueda ser divina no es un contrasentido, máxime si conocéis a los adolescentes más famosos del momento, los Monster High.
¿No os suenan?¿De verdad? Haced memoria… Seguro que habéis visto en algún sitio un ataúd negro con corazoncitos e interior rosa fucsia o unas muñecas algo fantasmagóricas pero, eso sí, muy fashion; divinas de la muerte, que les gusta a ellas decir. ¿Aún perdidos? Bueno, os ponemos en situación y así ya estamos todos al día. Vamos allá :)