Por fin empezamos con los DIY potinguiles, que ganitas tenía.
Y es que a nuestros pobres pies nunca les dedicamos los mimos que les corresponden.

¿Por qué negarlo? Las mujeres somos coquetas por naturaleza, unas más que otras, pero en el fondo, a todas nos gusta estar guapas y que nos lo digan por supuesto ;)
Con este tiempo tan frío son la parte más sensible de la cara, se agrietan, se secan, se queman... Así no hay manera de dar un beso en condiciones...
Con una buena plancha de pelo o rizador, podrás conseguir cualquiera de los dos de una forma perfecta y sin dañar tu cabello.
Retrocedamos a nuestra más tierna infancia. Si eres chico, probablemente no entenderás nada de lo que vamos a contar hoy, o si tienes hermanas pequeñas quizá sufriste en tus carnes sus desvaríos, pero si fuiste chica sabrás perfectamente de lo que hablamos. ¿Te llamaban la atención los perfumes, los vestidos, las joyas y, sobre todo, el maquillaje de mamá? Esto es algo que no ha cambiado con el paso de los tiempos, ¿verdad? Si tienes hijas sabrás que durante más tiempo o menos todas tienen esa fase en la que… ¡Salve quien pueda nuestro maquillaje de sus cándidas “zarpas”!
Hoy no hablaremos exactamente de maquillaje sino, más bien, como el título del post indica, del sitio ideal en el que ponerse guapa: el tocador. Pero más que mostraros tocadores que probablemente no nos caben en la habitación y que nos pondrían los dientes largos, hoy vamos a echaros un cable con vuestras niñas. Vamos a prepararles un rincón en su habitación que hará que ni siquiera se les ocurra mirar el vuestro. Buena idea, ¿eh? Pues, pasen y vean ;)