Seguro que viendo este título muchos os preguntaréis: esto del cambio de look que se os ha ocurrido hoy, ¿qué es? No os vamos a proponer que os pongáis un CD en la oreja o que llevéis un pen drive colgado en el cuello, aunque sois libres de colgaros y poneros lo que queráis como complemento a vuestro atuendo diario, por supuesto :P
Lo que proponemos va más bien por otro lado muy distinto… Suponemos que conocéis los vinilos. Sí, esas pegatinas resistentes que pueden colocarse en cualquier sitio y dan un toque original a paredes, cristales, muebles, etc. Bueno, pues estas pegatinas también existen para los dispositivos electrónicos, ¡cómo no! Y además están muy de moda este año, así que vamos a enseñaros unos cuantos modelos divertidos. Ya que no podemos cambiar de ordenador, tablet o netbook tan rápido como quisiéramos, al menos podemos darles un toque diferente de vez en cuando y además, por qué no, proporcionar una nota divertida a nuestros chismes, que reírse es muy bueno para la salud ;)
Seguro que muchos ya ni las conocen, pero otros sí hemos tenido el honor de disfrutar de tardes y noches pegados a nuestro juego favorito de esos en los que los gráficos eran cutres píxeles de colorines. Y es que quedaron muy atrás los juegos de Atari, el MSX, el Amstrad, la Gameboy… Con cada uno de ellos la electrónica fue evolucionando y nosotros, pues también.
Ahora tenemos consolas de videojuegos de todos los tipos y colores, nunca mejor dicho porque algunas hasta tienen carcasas intercambiables… Hay consolas para uno, para compartir, para jugar en red, para jugar en familia, con mejores y peores gráficos… Vamos, ¡que hay de todo! Si os perdéis un poco por este mundillo, tranquilos que os damos unas ideas sobre qué usos van mejor para cada una de ellas y las características más importantes y ya vosotros decidís la que case más con vuestros intereses. ¿Listos? ¡Allá vamos!
¿Estas palabras os son familiares? No tembléis, que esto es un simulacro, jejeje.
Los niños en la actualidad son niños de la era digital y nacen sabiendo manejar cualquier chisme en el que a nosotros pueda costarnos la vida aprender siquiera a hacer lo básico. Hasta aquí todo perfecto. El problema surge cuando, ante la desesperación por los célebres “Me aburro” se nos ocurre la feliz idea, maldita la hora, de dejarles un jueguecito en el móvil o en la tablet. Amigos, a partir de ese momento estamos total y absolutamente perdidos.
Nuestra salvación pasa por dejar a los peques que tengan su propio chisme, pero ¡eh! ¿Cómo voy a comprarle yo o a pedirles a los Reyes que le traigan una tablet que es casi mejor que la mía? ¿Estamos locos o qué? Para vuestra tranquilidad, existen alternativas más asequibles para niños con miles de juegos o aplicaciones educativas que, al final, es lo interesante porque es para eso para lo que la usarán ¿verdad? Venid con nosotros, que os vamos a hacer de cicerones en el mundo de la tablet infantil.