¿Estas palabras os son familiares? No tembléis, que esto es un simulacro, jejeje.
Los niños en la actualidad son niños de la era digital y nacen sabiendo manejar cualquier chisme en el que a nosotros pueda costarnos la vida aprender siquiera a hacer lo básico. Hasta aquí todo perfecto. El problema surge cuando, ante la desesperación por los célebres “Me aburro” se nos ocurre la feliz idea, maldita la hora, de dejarles un jueguecito en el móvil o en la tablet. Amigos, a partir de ese momento estamos total y absolutamente perdidos.
Nuestra salvación pasa por dejar a los peques que tengan su propio chisme, pero ¡eh! ¿Cómo voy a comprarle yo o a pedirles a los Reyes que le traigan una tablet que es casi mejor que la mía? ¿Estamos locos o qué? Para vuestra tranquilidad, existen alternativas más asequibles para niños con miles de juegos o aplicaciones educativas que, al final, es lo interesante porque es para eso para lo que la usarán ¿verdad? Venid con nosotros, que os vamos a hacer de cicerones en el mundo de la tablet infantil.