Si bien cualquier Apple-adicto nos tacharía de sacrílegos por siquiera insinuar que pueden compararse, no vamos a meternos en adicciones ni en preferencias que, como suele ocurrir, siempre existen. Simplemente nos vamos a centrar sólo en las posibilidades de leer en ambos aparatitos, porque leer, lo que se dice leer, se puede hacer en ambos, mejor o peor, pero esto no nos lo puede discutir nadie.